martes, 6 de diciembre de 2011

¿Es la ignorancia un defecto?


Esta es una pregunta cuya respuesta os puede parecer bastante clara, ¡claro que la ignorancia es un defecto, a nadie le gusta vivir en la completa ignorancia!

La ignorancia suele entenderse de forma general como la mera ausencia del conocimiento. Pero paraos a pensar un momento, las personas que no entienden nada de política, economía… todos estos asuntos que hoy en día nos traen locos, son personas más felices ya que ignorar esos temas no les hace pensar en ellos y vivir al margen. En su vida no existen este tipo de preocupaciones, lo que a nosotros nos amarga y deprime a ellos ni les roza, viven al margen de ello y por lo tanto en esos aspectos de su vida son felices.
En mi opinión la ignorancia si es un defecto, ya que nos engañamos a nosotros mismos para poder ser más felices y en ocasiones la completa falta de conocimientos puede llevarnos a cometer errores fatales.

Vivir en la completa ignorancia al margen del mundo, sin importante los temas sociales, políticos, económicos del mundo en el que vivimos, nos aísla de el, podemos ser mas felices en cuanto a tener menos preocupaciones y preocuparnos solo por lo mas cercanos familia, amigos… pero esta bien conocer el medio que te rodea, tu situación política y la del resto de países y  la situación económica actual, que para mí son unos temas muy básicos de los que todo el mundo habla y por desgracia casi nadie entiende. Que una persona que vive al margen de la física cuántica o del movimiento de los átomos no sepa nada sobre esos temas el lógico y racional, pero los temas que he citado anteriormente (política, economía…) son muy polémicos y nos repercuten directamente en nuestras vidas como ciudadanos. Por eso en mi opinión deberíamos poner un poco de nuestra parte para intentar conocer mejor estos temas y cuando hablemos sobre ellos y expongamos nuestra opinión lo hagas con total conocimiento.

Esta pregunta que me he planteado me hizo pensar en estas frases: ``El que nada sabe, nada teme´´ o ``Yo solo sé que no sé nada´´. Nadie puede saber todos los conocimientos en su totalidad, por eso todos somos un poco ignorantes en ciertos temas. Por ejemplo un químico que haya dedicado toda su vida y su carrera al estudio de los átomos posiblemente sepa muy poco o casi nada acerca de otros temas muy alejados de su campo. ¿Con esto queremos decir, que esa persona sea un ignorante?
En mi opinión esta claro que no, porque como he dicho antes nadie tiene un conocimiento absoluto de todos los temas que abarcan nuestra vida, lo que tenemos que intentar es aprovechar nuestras posibilidades de aprender y formarnos como personas y llegar a saber los conocimientos máximos que podamos y que nos sirvan para vivir en nuestros día a día. ``El saber no ocupa lugar´´.

En conclusión la ignorancia en mi opinión si es un defecto ya que ignorar ciertos temas para ser más felices es un arma de defensa contra nuestra vulnerabilidad. Nadie es conocedor de todos los temas pero si deberíamos tener un conocimiento básico sobre los que más afectan a nuestro día a día.


                    

lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Por qué siempre creemos tener razón?

Esta pregunta que puede parecer algo absurdo es algo que yo siempre me he preguntado,¿por qué algunas personas creen siempre tener la razón y nunca o pocas veces  aceptan que se han equivocado?
Cuando discutimos con alguien sobre cualquier tema y damos nuestra opinión al respecto, somos dados a pensar que nuestra opinión es la única con validez y no le damos ningún valor a lo que el otro no está diciendo ya que pensamos que no hay oposición posible a ella

En las relaciones humanas es normal que surjan debates, discusiones… ya que cada unos de nosotros piensa de forma diferente según lo que su criterio le dicte, pero creo que el problema no esta es la diferencia de opiniones, sino, en nuestra incapacidad de comprender el punto de vista de otras personas, algo muy necesario para lograr un entendimiento mutuo.

Siempre que discutimos con personas contrarias a nuestras opiniones somos muy intransigentes, reclamamos la razón de forma irracional. La intransigencia consiste en querer mantener nuestra opinión a toda costa, tengamos o no razón. En mi opinión  las personas intransigentes sufren inseguridades, donde aceptar que se han equivocado les provoca rechazo, ya que solo buscan la aceptación de los demás.

Cuando nosotros pretendemos imponer nuestros puntos de vista,  a medida que notamos que el otro empieza a exponer argumentos convincentes, nos frustramos y enfadamos. Sí la discusión continúa y nuestros argumentos son más débiles, nos cabreamos hasta tal punto de subir el volumen de la voz. Esta situaciones no llegan a ningún lugar ya que lo único que intentamos es imponer nuestra ideas a los demás sin dar razones convincente e incluso con rabia ya que nos vemos oprimidos mediante razones más consolidadas a las nuestras.

La persona transigente, actúa de manera diferente se siente segura de sí misma, y si sus puntos de vista no son los adecuados, acepta las opiniones de los demás, y siente que no pasa nada. En la convivencia humana es muy importante la disposición de ser comprensivos con los demás. Si nos creemos dueños de la razón y si pretendemos imponerles a los otros nuestros puntos de vista sin previamente haberlos escuchado, estaremos faltándoles al respeto. Nadie puede tener siempre la razón.
Cabe a decir también que defender tus ideales por encima de todo no siempre es malo, ya que demuestras que tienes criterio aunque no sea compartido por los demás, siempre  y cuando tú respetes la opinión contraria.

En conclusión las personas tenemos diferentes opiniones y para una buena convivencia es necesario saber comprender y respetar las opiniones de los demás sin ser intransigentes y dando razones claras y concisas en tu defensa.

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Qué es lo verdaderamente importante en la vida?


Los seres humanos vivimos muy deprisa y cuando nos queremos dar cuenta hemos dejado atrás algunas etapas de nuestra vida como la infancia o la adolescencia. Por ello me hago yo esta pregunta, ¿qué es lo que verdaderamente importa en la vida?

Si esta pregunta se la formulásemos a un niño, este nos podría responder que sus juguetes. Si dicha pregunta se la hacemos a un adolescente este nos puede contestar que su móvil, los amigos  o vivir el momento. Un adulto nos podría contestar que lo verdaderamente importante en la  vida es la familia o el trabajo y por último un anciano nos podría responder que lo verdaderamente importante son sus recuerdos ya pasados.
Si cada uno de nosotros miramos en nuestro interior y nos formulamos esta pregunta, muchos de nosotros coincidiríamos en nuestras respuestas pero habría una gran variedad de ellas, ya que dependiendo de las condiciones en las que se desarrolla la vida de un individuo puede responder una cosa u otra.

A mí personalmente se me hace muy difícil decidir qué es lo que verdaderamente importa en la vida, pero intentare hacerlo lo mejor posible:
Para mí las cosas verdaderamente importantes en la vida son las que me  hacen feliz, como mi familia, mis amigos e incluso el amor que además de ser verdaderamente importantes son fundamentales en el saber vivir humano.
Para mí también son importantes los estudios, ya que gracias a ellos puedo conseguir mis metas en la vida y lograr tener el futuro que deseo. Pero todo lo que he citado anteriormente solo son la parte más fundamental de lo que a las personas  verdaderamente nos importa, pero siempre hay algo más, cosas que también nos importan pero no son tan fundamentales, para ello he decidido poner esta historia que me parece que explica muy bien a lo que me refiero:

Se trata de un profesor que, delante de sus alumnos de la clase de filosofía, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Después, preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes contestaron que sí .El profesor cogió una caja llena de perdigones y los vació dentro del mismo bote. Éstos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf. Luego, volvió a preguntar a los estudiantes si el bote estaba lleno y ellos volvieron a contestar que sí. A continuación, el profesor cogió una caja con arena y la vació en el bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y volvió a preguntar si el bote estaba lleno. En esta ocasión, los estudiantes le respondieron con un sí unánime. Entonces, el profesor, rápidamente, añadió dos cervezas al contenido del bote y, efectivamente, el líquido llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les adoctrinó: "Quiero que os fijéis que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, lo que realmente os apasiona. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto, vuestras vidas aún estarían llenas.“ Los perdigones son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche... La arena es el resto de las pequeñas cosas. Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes.“Prestad atención a las cosas que son cruciales para vuestra felicidad.

En conclusión la vida está llena de cosas verdaderamente importantes, pero debemos mirar a nuestro alrededor y prestar más atención a las cosas cruciales para conseguir nuestra felicidad como la familia, la amistad o el amor, sin descuidar tampoco aquellas que en menor grado también son importantes en nuestra vida pero sin anteponerlas a las demás.